Lejos quedan los típicos anuncios de potitos dónde un pequeño diablillo se comía una papilla con grumos, que más que una papilla parecía una cagada fibrosa. Ahora lo que se lleva es la publicidad subliminal, eso sí, diciendo las cosas por su nombre.
Supongo que todos habéis visto la actual perla de Nutribén, en la cual una niña, con aires de conferenciante, se pone a responder a todas las preguntas de los periodistas. Sabéis a cuál me refiero, ¿no? Concretamente a éste:
Bien, pues yo he visto este anuncio unos cuantas veces y no me había percatado que los listillos de la marca Nutribén han utilizado un tipo de publicidad subliminal que consiste en jugar con los dos canales del audio estéreo. Por un canal ponen una cosa y por el otro... pues otra bien distinta. Mirad otra vez el video, pero ahora con los subtítulos.
Y es que nosotros somos así de tontos, nos dicen hijodeputa en la cara y todavía nos reímos: "Que graciosa la niña", "Que anuncio más divertido"...
Yo recuerdo que me pasó algo similar con el anuncio de las Flexicuotas de Peugeot. Estaba en la cocina y, sin ver la tele, me pareció oir flexiputas. Y un día lo estaba discutiendo con alguien y casi me trata de enfermo. Mirad, ahora que ya sabéis el truco, el susodicho anuncio de las flexiputas.
Uf, gracias a Dios. Y gracias a Javi Moya, quien desde su blog me ha desvelado todos estos misterios.