stormvlad.net es el blog de un informático, católico, no creyente y ateo (gracias a Dios). Escéptico por naturaleza y empirista por cojones, basado en el "si no lo veo, no lo creo" y en el "si no lo digo, reviento". Sus ídolos de infancia fueron: Samantha Fox, el Piraña y Don Pimpón (el eterno secundario). Pasen y vean.

¿Tienes talento? Sí, tengo talento

Suerte que los programa-truño tipo Factor X, Operación Triunfo, Tienes talento, etc. siempre nos dejan buenos momentos.

No hay duda que este hombre tiene talento, un don sobrenatural como dice él mismo.

(Sacado de Paranoias)

¡Qué asco de jurado!

Diferencia entre "sin gafas" y "con gafas"

¿Qué cuál es la diferencia? Respeto. Esa es la respuesta

Genial anuncio de una empresa óptica.

Diferencia entre sin gafas y con gafas

(Sacado de KaBoLo.com)

Los micrófonos. Desafiando a la tecnología.

Aix la tecnología... esa cosa que se inventaron para hacer más fáciles las cosas que antes ni siquiera hacíamos pero que ahora nos vemos enganchados a ellas.

Dicen que a la mujer le cuesta un pelín más entender el uso de la tecnología, por eso se entiende que un hombre programador es un informático con cualidades para desarrollar programas mientras que una mujer programadora es aquella que programa la lavadora o el microondas. Ok, voy preparándome para la crucifixión.

Lo que nadie puede negar es que para la gente mayor el uso de la tecnología se hace, cuanto menos, difíciĺ. Y sino mirad estos videos ejemplificadores.

El micrófono pimentero

Gracias Eufrasio, que esto está mu soso.

El microlófono

Si el Agente Smart levantara la cabeza... seguramente pensaría que mejor no la hubiera levantado.

(Videos sacados de DesvariandoAndo)

Diferencia entre amor, lujuria y matrimonio

Los chicos (digo yo que serán chicos) de Testosterona nos aportan su dosis de sabiduría conyugal con una lección magistral que nos explica la diferencia entre amor, lujuria y matromonio con unos pocos ejemplos.

A más de uno su conciencia (¿y ezo que eé?) le irá rematando cada ejemplo con un "jejeje, es verdad".

Amor: Cuando vuestros ojos se encuentran entre la multitud.
Lujuria: Cuando vuestras lenguas se encuentran entre la multitud.
Matrimonio: El cinturón no se encuentra con su correspondiente hebilla alrededor de tu cintura.

Amor: Cuando a un polvo se le llama “hacer el amor”.
Lujuria: Todos los demás.
Matrimonio: ¿Qué es un polvo?

Amor: Cuando discutes el número de hijos que váis a tener.
Lujuria: Cuando discutes acerca de los manchurrones de flujo y lefa.
Matrimonio: Cuando discutes sobre dinero.

Amor: Cuando compartes todo lo que tienes.
Lujuria: Cuando te piensas dos veces darle dinero a tu pareja para el autobús.
Matrimonio: Cuando el banco es el dueño de todo lo que tienes.

Amor: Cuando no importa que tengas un orgasmo.
Lujuria: Cuando la relación termina si no llegas al orgasmo.
Matrimonio: ¿Orgasmo? ¿Qué es eso?

Amor: Cuando os telefoneáis el uno al otro únicamente para decir “hola!”.
Lujuria: Cuando os telefoneáis solamente para organizar un polvo.
Matrimonio: Cuando os telefoneáis para saber a qué hora empieza el partido de fútbol de tu hijo.

Amor: Cuando escribes poemas sobre tu pareja.
Lujuria: Cuando todo lo que escribes es su número de teléfono.
Matrimonio: Cuando lo único que escribes son cheques.

Amor: Cuando te preocupan los sentimientos de tu pareja.
Lujuria: Cuando te importan una mierda.
Matrimonio: Cuando lo único que te importa es lo que ponen en TV.

Amor: Cuando tu despedida es: “te quiero”.
Lujuria: Cuando tu despedida es: “¿a la misma hora la semana que viene?”
Matrimonio: Cuando la despedida es silenciosa.

Amor: Cuando estás orgulloso de que te vean en público con tu pareja.
Lujuria: Cuando la única vez que ves a tu pareja es en el dormitorio.
Matrimonio: Cuando nunca os véis despiertos.

Amor: Cuando tu corazón palpita al verla.
Lujuria: Cuando tu rabo crece al verla.
Matrimonio: Cuando tu cartera se vacía al verla.

Amor: Cuando nadie más importa.
Lujuria: Cuando nadie más lo sabe.
Matrimonio: Cuando todo el mundo importa y te da igual quién lo sabe.

Amor: Cuando las canciones de la radio muestran cómo te sientes.
Lujuria: Cuando toda la música es la misma mierda.
Matrimonio: Cuando no escuchas música.

Amor: Cuando intentas no pensar en una posible ruptura.
Lujuria: Cuando intentas no pensar en una posible relación.
Matrimonio: Cuando tu único pensamiento es intentar aguantar el resto del día.

Amor: Cuando te interesa todo lo que hace tu pareja.
Lujuria: Cuando sólo estás interesado en una cosa.
Matrimonio: Cuando no te interesa lo que hace tu pareja.

(Sacado de Testosterona)

Sarkozy y la Bruni

Experimento monónologos. Final y conclusión.

Hasta aquí el experimento-engendro-no-se-como-llamarlo de los monólogos.

Peligro, emisión de gases flatulentos

Gracias a todos por dar vuestra opinión y subirme la moral confirmando que hice bien en su día descartando la rama de letras en favor de la de ciencias. Siempre es bueno saber que uno escogió el camino menos malo.

La conclusión de todo el experimento es que... soys unos guarros. Tú y yo lo sabíamos. Pero necesitabais hacerlo público para realizar terapia de grupo y poderos aceptar con este desajuste psíquico. Lo superaréis. Si superastéis la muerte de Chanquete y la homosexualidad de Epi y Blas ésto es pan comido.

El monólogo que voy a enviar al Club de la Comedia va a ser el último, el de los pedos. A ver que me dicen. Aunque no me lo acepten espero que me respondan. Aunque sólo sea para mandarme el teléfono de un nutricionista o un endocrinólogo de los buenos. No sabéis lo jodido que es convivir con tanta flatulencia.

Dosis musical de la semana. Heaven Shall Burn - Counterweight.

Bueno, pues hasta aquí el experimento de los monólogos. La semana que viene decidimos entre todos cual es el mejor (si se os ocurre un mejor adjetivo soy todo oídos, como diría el Príncipe Carlos) y lo envío para que la gente del Club de la Comedia se descojone. Hacer el ridículo también da risa, ¿no?

Reitero un vez más, gracias a todos. Espero que la vida os sea más generosa que yo, porque lo único que puedo daros es una palmadita en la espalda y un par de cromos de "Otros mundos". A algunos una buena coz en la zona de flotación os daba.

La semana que viene volveremos al formato normal, o sea, mucha mala ostia.

Heaven Shall Burn - Counterweight

Más abajo está el último monólogo, no sus escaqueéis.

Soys unos guarros

"Somos lo que comemos". Qué gran frase. ¿Quién no la oído alguna vez? Como también hemos oído esa que dice "Cagamos lo que comemos". Así pues, y aplicando lógica aplastante, tenemos que: somos lo que cagamos. Así, tal cual, como lo oís. Y el otro día hice una cagada... que si yo tengo algún parecido con eso, apaga y vámonos. La madre que me parió, que cosa más fea. ¿Por qué el cuerpo tiene estas cosas tan feas? Pues no sé, pero las tiene.

Y es que a algunos el cuerpo les hace millonarios, como a la Schiffer, por ejemplo. O al Roldán. Bueno, a él le hizo millonario el cuerpo de la Guardia Civil. Pero lo que es al resto, el cuerpo nos hace un montón de putadas.

El sábado pasado entro en el ascensor. En eso que me vienen unos retortijones en estado gaseoso... Pues ná, como iba sólo, pues me aligeré el intestino. De repente, se para el ascensor en el segundo que quería subir la vecina. Yo ya me olía que se iba a dar cuenta. De hecho ella también se lo olía.

– Oye perdona, pero... menuda peste, ¿no?
– Me parece que han sido los del cuarto que han sacado a pasear el perro.
– Pues habrán sacado a pasear una mofeta. ¡La madre que me parió, vaya tufo!

Ea, todo solucionado. La culpa pa los del cuarto. Ahí todavía tuve suerte y salí del apuro, pero luego pillo el coche y... venga, me viene otro retortijón... Prrrrrffffftttt... ¡Se abrió hasta la guantera! Me paro en el paso de peatones y resulta que el peatón era un amigo mío al que hacía tiempo que no veía. El incauto se me acerca, yo que bajo la ventana y... Ffssssshhhtt... Pobre chaval, recibió una bocanada tóxica que le teñí pelo y cejas. Sólo le faltó decir "Porque yo lo valgo". Y suerte que mi colega no fumaba, porque sinó mi Renault Clio se hubiera convertido en un Renault Fuego. Aún todo, mi amigo se fue emocionado de verme. Le vi los ojos llorosos.

Debéis pensar "Joder Stormvlad, eres un guarro". Sí, vale, pero... ¿quién no se ha tirado alguna vez un pedo? Sobretodo en esos momentos de soledad, estirado en la cama y a punto de dormir. Te sueltas uno y luego te tapas con la colcha hasta arriba y tu cara esboza una amplia sonrisa como pensando "Joder, soy la puta caña".

Los peces también se tiran pedos

Y es que a veces uno no sabe si dejar fluir ese desasosiego interno o reprimirlo, más que nada por educación, porque sinó eres un guarro, claro. Pero si Leo Bassi se dedica a esparcir mierda con un ventilador de 500 wattios eso es arte. Manda huevos...

El único lugar donde nos está permitido dar rienda suelta a nuestra musicalidad es en el lavabo. Bueno, con la condición que estemos solos, porque, si por ejemplo estás en un wáter público y entra alguien, entonces a todos nos coge la tos... cof, cof, cof... Pero es que la otra opción es todavía peor. Tirarse un pedo sentado en la taza del wáter, con esa forma de embudo que tiene, hace un efecto como de amplificador, dándole una tonalidad más grave y como con eco, como si proviniera del mismísimo infierno. A ver, señores ingenieros de tazas de wáter, ¿no os ensenyaron que esa forma de embudo tiende a amplificar? ¿No habéis visto nunca una antena parabólica o qué?

De hecho, reprimirse un pedo no parece mucha mejor opción. Cuando te aguantas un pedo puede pasarte eso tan desagradable que se oye como un silbido interno que te recorre todo el organismo, desde la tráquea hasta el duodeno, que te tiembla hasta la campanilla, que el del lado se te queda mirando "Ostias, ¿qué ha sido eso? ¿Tú no serás ventrílocuo?" Sí, será eso, pero de momento solo domino la mitad de la técnica, la que hace de vientre.

Otras veces te reprimes porque directamente te ves obligado, porque piensas "Es que si lo suelto me cago". Y efectivamente, va y te cagas.

– Mamá-mamá, ¿tú sabes si los pedos pesan?
– No hijo, los pedos no pesan.

Pues véte preparando el Viakal, un punzón y el Chillit Bang que aquí hay trabajo serio de carpintería. Y ves a tu madre, con el traje de buzo, cogiendo con la aguja de hacer ganchillo los calzoncillos... bueno, los calzoncillos y todo lo que haya entrado en contacto con la mancha de chapapote... "Salen unos hilillossshhh..." como diría Rajoy. Muy bien Rajoy, pero es que cada "hilillo" contiene toxinas para matar a una manada de búfalos.

Siempre y apelando a nuestra salud podemos justificarnos diciendo "Mejor tirarse un pedo que rebentar", que tú dices: Muy bien chavalito, por mi no te cortes. Puedes rebentar.

Ah, y que no se os olvide alertar a vuestra madre de los peligros de tirarse un pedo con el traje de buzo puesto.

Nunca te tires un pedo con el traje de buzo puesto

Comida sana

La televisión nos ha estado bombardeando desde siempre con la imagen de los cuerpos Danone. Y luego vienen los traumas:

– Yo creo que soy anoréxico.
– Pero como vas a ser anoréxico Patxi, ¡si pesas 115 kilos!
– Sí, y me miro en el espejo y me veo gordo.

Luego al llegar el verano nos planteamos el reto imposible de perder todo eso que hemos ido acumulando a lo largo de años en tan sólo 15 días. Bueno, la virginidad también se acumula durante muchos años y luego se pierde en un momento. Aunque sea pagando.

Por eso ahora nos han creado la necesidad de "la comida sana", que aunque algunos lo crean, no significa que te haga una mamada una vegetariana. Seguro que todos os habréis dado cuenta que de un tiempo para aquí, conceptos como: bífidus, isofablonas, l-casei immunitas y triglicéridos han pasado a formar parte de nuestro vocabulario cuotidiano al lado de otros vocablos técnicos como: acondemor, metrosexual o aserejé.

Los l-casei immunitas para las defensas, el bífidus para el intestino y el tonalín... ¿para qué coño sirve el tonalín? El que inventó el tonalín fue el mismo que inventó el "ziritione". Pero entonces, ¿para que sirve el tonalín? ¿Para todo? No, para eso ya tenemos la soja. Hoy en día, cualquier alimento que quiere catalogarse de sano debe llevar soja: iogures con soja, leche con soja, pan con soja... Si lleva soja ya es sano, tú a la Paletilla Ibérica le pones soja y eso ya es un alimento sano: rico, rico y con fundamento, como diría el maestro Arguiñano.

Después tenemos los clásicos alimentos "sin sal". Me descojono, vamos. No tiene mérito hacer pechuga de pavo sin sal, ni pan sin sal, lo que realmente sería meritorio serían las palomitas sin sal. O las pipas sin sal. O el morro frito sin sal. ¡A ver quién compraba eso! Y ya no sólo "sin sal", ahora todo lo sano es "sin": sin colorantes, sin conservantes, sin edulcorantes... Sin eso, sin lo otro, tanto quitar tanto quitar, pero no quitan lo que todos sabemos que sobra: la primera y última rebanada del pan Bimbo. ¡Eso si sobra!

Aunque hay que reconocer que el pan Bimbo ha evolucionado mucho a la largo de estos años: Bimbo sin corteza, Bimbo integral, Bimbo con semillas... evolución la que queráis, pero entonces, ¿por qué cojones seguimos cerrándolo con una mierda de alambre?

Cualquier nutricionista te dirá que el pan Bimbo es una mierda de alimento, que no se puede catalogar ni de alimento. Así es, pero tiene la atractiva cualidad de convertir en alimento todo lo que se le ponga en medio.

Es cierto que no tiene mérito sacar algunos alimentos sin sal, pero hay que reconocer los huevos que han tenido al sacar la cerveza sin alcohol, que esto es como quitar la grasa a la panceta. ¿A quién le entra eso en la cabeza? No jodamos. La cerveza es para emborrachar y la panceta para engordar.

Y si no tenemos bastante con el bombardeo de la comida sana, también nos machacan con todo tipo de complejos vitamínicos: el Supradyn Activo, el Farmatón Complex... Atención: FAR-MA-TON, que sólo el nombre ya acojona. Que parece que vayas a tomarte un brevaje en botella de 2 litros. O que las pastillas tengan el perímetro de la cabeza de Pedro Piqueras. No quiero imaginarme de que tamaño serían los supositorios.

Pedro Piqueras y Chucky, el muñeco diabólico

El personaje público que encarna a la perfección la comida sana, es sin duda alguna José Coronado. "¿Quién? ¿El actor?" Ah, ¿es que es actor? Yo creía que era como el Pato WC, que sólo salía en los anuncios. Bueno, José Coronado es el icono de la comida sana y también de la DGT, siempre sale diciendo "Bueno para el tránsito".

José Coranado y el bífidus

Pero el personaje más mítico relacionado con la comida sana es el inefable Doctor Sánchez Ocaña. A él debemos que sepamos de la importancia del nivel de colesterol, de lo cabrones que son los triglicéridos y de lo beneficioso del ácido oleico Omega 3, que no sabes si es un ácido o un planeta de Star Trek.

– Capitán Kirk, los insurgentes se han refugiado en el planeta Oleico Omega 3.
– Sargento Spok, compruebe las transaminasas y disponga de todos los oligoelementos necesarios para el despegue.

El Capitán Kirk y Míster Spok de Star Trek sin mariconadas

La verdad es que con tanto baile de conceptos, uno no sabe lo que se echa a la boca: leche con soja, cereales con vitaminas, yogures con bífidus, mortadela con olivas, ten con bioalcohol... Y es que cuándo uno es profano en un tema es fácil que le engañen. Por eso yo os recomiendo que comáis lo que queráis, pero luego, cuándo la báscula marque unos kilitos de más, no me vengáis "Eso es la ropa".

Buen provecho.

Star Trek, The Next Generation

Monólogos

Ya os aviso, a partir de hoy, y seguramente hasta el viernes, voy a daros la brasa. ¿Y eso por qué? Pues porque un buen amigo me ha dicho que haga el favor de enviar alguno de mis monólogos a una convocatoria del Club de la Comedia. Sí, yo también lo creo, mi amigo le pega a la bebida.

Hace años escribía de vez en cuando algún monólogo y lo compartía con algunos amigos vía email, pero poco a poco lo fuí dejando porque ya no me divertía. "¿Y tus colegas se los leían?". Eso ya hubiera sido la rehostia.

Ahora, con el tiempo, vuelvo a leer algunos de esos monólogos que escribí y la verdad... me parecen bastante limitadillos, muy inferiores a los que me llegan de vez en cuando por email. Pero bueno, mi amigo se ha emperrado en que lo intente. Así que, y aprovechando que tengo el blog y una audiencia fiel (jajajaja, y encima me lo creo), postearé tres mónologs desde hoy hasta el viernes.

Me gustaría que hubiera un poco más de feedback que de costumbre, que dieráis vuestra opinión, sin concesiones, que critiquéis a saco y que me despojéis de toda ilusión. De mi amigo ya me encargaré yo contratando un par de negracos armados con alicates y un soplete.

Lo dicho, no sus cortéis. Para empezar, mirad el post de más abajo que ya hay el primer monólogo.

Don Juan Carlos I, Rey de España

Numerología

Hay típicas preguntillas que hace todo el mundo para hacerse un perfil mental de una persona. Por ejemplo:

– ¿Cuál es tu número preferido?
– ¿Qué color te gusta más?
...
– ¿Tienes frío o te alegras de verme?

La última acostumbra a ser respondida siempre con una sonora colleja. La segunda depende de si el que responde es macho o hembra. El macho (el macho-macho) responde con cualquiera de los 20 colores primarios. O sea, cualquiera de los colores de los equipos de futbol de primera: el blanco Real Madrid, el rojiblanco Atleti... En cambio las mujeres responden mostrando todo su conocimiento colorístico: blanco, azul, rojo... y de cada color sus matices: blanco marfil, azul turquesa, verde pistacho... El hombre sólo matiza en casos muy concretos: rojo chillón o negro de mierda.

Lo que ya tiene un poco más de tela es la primera pregunta, porque, a ver, ¿qué numero dices? Algunos dirían el 3. Pero es que el 3 es un mal número. Un número que en muchos casos tiene connotaciones negativas: ser el tercero en un triángulo amoroso, el tercero en discordia, no ver 3 en un burro ... O Martes y trece, que no se si os acordaréis pero en un principio eran 3: Josema Yuste, Millán Salcedo y... y... ¿Cómo se llamaba el otro? ¿Lo véis? No se acuerda ni su puta madre del tercero. ¿Y qué decir de los 3 mosqueteros? Pues nada joder, ¡¡que no eran 3!! ¡¡¡Eran 4!!!.

No se acaban ahí las malas vibraciones del número 3: el tercer mundo, el tercer ojo (que en mi casa siempre le hemos llamado ojete). ¡Que no sé yo porque se le cataloga de ojo pq yo nunca he visto un ojete con gafas! Y con 33 años murió Jesucristo, que no sé si tendrá eso algo que ver que siempre que vas al médico... "Diga 33" Joder, yo creía que usted era el médico de cabecera, no el logopeda.

Andy y Lucas. O Lucas y Andy.

Descartamos el 3. Y por proximidad podríamos proponer el 2, ¿verdad? Pero es que el 2... Fijaros en Andy y Lucas, que yo todavía no sé quién es Andy y quién es Lucas. Lo mismo me pasa con los Cruz y Raya, pero fijo que Cruz tiene que ser el rubio, porque está claro que la raya se la ha metido el moreno... "Ahora vas y lo cascas". Las rayas que te has cascao tú, cabronazo. El Dúo sacapuntas, el Dúo Dinámico...

– Quinze-quinze... años-años... tiene mi amooooooooor...

Olé, ¡maestros! ¡Fenómenos! ¡Mostruos!... ¡¡¡Pederastas!!!

– Claro porqué el mejor número es el 1. Siempre lo mejor es ser el primero.

Y una mierda. ¡Y sinó díselo a tu mujer! O díselo también a mi amigo Albéniz, que siempre era el primero de la clase, no porque fuera el más listo, sinó porque era el primero en orden alfabético. Era el primero en recibir los suspensos, el primero en comerse el plinton en clase de gimnasia y el primero en enseñar la chorra en las revisiones médicas.

Para lo único que vale la pena ser el primero es para ser el primer hijo, porque como seas el segundo ... estás condenado a vestirte en plan hip-hopero. Aprovechas la ropa de tu hermano aunque te vaya tres tallas grandes. Que yo llevaba las bermudas de mi hermano y todavía tenía que hacerme el dobladillo. Y mi madre:

– Pero si eso ahora se lleva así

Coño, ¡pues póntelo tú!

¿Y que me decís del 7? Este si que es un buen candidato. El 7 és un número que ha sido y es ampliamente utilizado. Por ejemplo en el cine: Seven, Blancanieves y los 7 enanitos, los 7 magnifícos, 7 novias para 7 hermanos... También en televisión: Ana y los 7, 7 vidas...

También en las sagradas escrituras se hace referencia al número 7: los 7 pecados capitales, las 7 plagas, los 7 días de la creación... ¡Menudo pernales! ¿No podía haber dedicado un mes entero y habérselo currado un poco más? Porque, a ver, si el manzano da manzanas, la higuera da higos y el peral da peras, ¿por qué cojones la encina da bellotas? ¿Y el kiwi? ¿De qué árbol sale el kiwi?

Jim Carrey en Como Dios

Pero en definitiva no hay números buenos ni malos, simplemente son números. Números que nos definen a todos: como nuestro DNI o nuestro número de móbil, aunque generalmente y para simplificar podríamos decir que el número 1 es el que define a un hombre (por lo del espíritu competitivo) y 90-60-90 a una mujer. Y 30-60-90 a tus facturas. Porque si fueran las medidas de tu novia querría decir que tiene el mismo tipo que Chenoa.