Uno que llega, uno que se va... ¡y otro que se queda!
Viernes, 08 de Septiembre de 2006 a las 20:30 | Un poco de todo, Paridas y chorradas varias, Actualidad

Pues sí, tenemos para todos los gustos. El que llega es José Antonio Reyes, que llega al Madrid después de su periplo londinense en el Arsenal, y después de un verano movidito con el tema de su fichaje: que si ahora no me marcho, que si ahora me voy con el Atleti, que si la abuela fuma... Y al final, al Madrid.

El que se va es Àngel Mur, el masajista del F.C. Barcelona, que después de 30 y pico años manoseando las piernas de algunos de los mejores futbolistas del mundo, se retira para tener más tiempo para manosear a su mujer y echarle una mano a sus hijos. Todo un icono para el barcelonismo.

Y el que se queda... el que se queda es Luis Aragonés, el abuelo cebolleta del futbol español, el sabio de Hortaleza. Lo de Hortaleza está claro, le van las hortalizas, especialmente los patatas. El misterio es por lo de sabio.
(Sí, lo sé, la patata no es una hortaliza sinó un tubérculo, pero me da igual... ¿a quién llaman sabio?)
Él fue hombre que elevó la ilusión de los aficionados a las cotas más altas del absurdo, y que los hechos la bajaron a las cotas más bajas de la miseria. Pues erre que erre.
Dijo que si España no llegaba a semifinales del Mundial de Alemania se iría a dar la lata a otro sitio, y luego dijo que lo que dijo lo dijo porqué decirlo era lo mejor que podía decir. Y donde dijo digo, dijo Diego, y el tío que todavía no ve la hora de irse a mirar obras o jugar al domino. No llegamos ni a cuartos y, para rematar, los McBirras irlandeses nos ridiculizaron el otro día. Parece que hay Aragonés pa rato.








